Los doce trabajos de Hércules y la evolución espiritual


En la mitología griega, Heracles (Hércules en romano) es un héroe con gran fuerza que se enfrenta con varios animales, correlacionados con los signos del zodiaco para así superar una serie de pruebas. Durante años realizó doce duros trabajos, mientras fue esclavo de su primo Euristeo, rey de Micenas, como parte de su castigo por matar a su familia.



La historia de este héroe griego ha sido utilizada por la esoterista Alice Bailey para representar lo que denomina el sendero del discipulado, definido como un período evolutivo a través del cual la personalidad del hombre es purificada para poder alcanzar la unión con el alma a fin de avanzar en el sendero espiritual. 

Sobre ello, Bailey, en la introducción de su libro Los trabajos de Hércules, expone lo siguiente:

Él (Hércules) representa al encarnado, aún no perfeccionado Hijo de Dios, quien con determinación toma en sus manos la naturaleza inferior y voluntariamente la sujeta a la disciplina que producirá eventualmente el surgimiento de la divinidad... En la historia de las dramáticas experiencias de ese grande y antiguo Hijo de Dios, Hércules o Heracles, encontraremos que nos da justamente el sintético cuadro.

No deja sin tocar alguna fase en la vida del aspirante y aun lo vincula con actividades cósmicas. Hallaremos que su tema es tan inclusivo, que todos nosotros, luchando en nuestra presente vida moderna, podemos aplicarnos a nosotros mismos los experimentos y pruebas, las derrotas y logros de esta heroica Figura que se esforzó, siglos atrás, hacia la misma meta como lo hacemos nosotros.

A través de la lectura de esta historia, un nuevo interés se puede despertar en la mente del perplejo aspirante, y tal cuadro pintado en secuencial y universal desarrollo y destino sirva, para que él vaya hacia adelante con renovado coraje".

Las pruebas del héroe se relacionan con la astrología porque, según Bailey, la idea  es presentar un aspecto de la astrología que difiere del expresado habitualmente.

Investigaremos la historia de Hércules a medida que pasaba por los doce signos del zodíaco. En cada signo él expresaba sus características, y en cada signo, lograba algún conocimiento nuevo de sí mismo, y a través de ese conocimiento demostraba el poder del signo y adquiría los dones que el mismo confería.

En cada uno de los signos lo encontraremos venciendo sus tendencias naturales, controlando y gobernando su destino, y demostrando el hecho de que las estrellas inclinan pero no controlan.

La forma de astrología que, yo creo, reemplazará andando el tiempo, la clase corriente que trata con horóscopos, es esa sintética presentación de los acontecimientos cósmicos que tienen sus reflejos en nuestra vida planetaria, en la vida de la humanidad en conjunto, y en la vida del individuo, que es siempre el microcosmos del macrocosmos". 




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